Corea del Sur dio a conocer nuevas directrices de seguridad relacionadas con el uso de herramientas de inteligencia artificial en el ámbito de la salud mental. La medida responde al crecimiento de aplicaciones y sistemas digitales que ofrecen conversaciones automatizadas, orientación emocional y otros servicios relacionados con el bienestar psicológico. Aunque estas tecnologías pueden facilitar el acceso a información y proporcionar herramientas complementarias, también existen riesgos cuando los usuarios las consideran sustitutos de la atención profesional. Uno de los principales desafíos consiste en evitar que los sistemas generen recomendaciones incorrectas o respuestas inadecuadas ante situaciones delicadas. La iniciativa surcoreana pone atención en la necesidad de desarrollar tecnologías más responsables y establecer criterios claros para su utilización. El debate adquiere relevancia internacional debido a que cada vez más personas recurren a plataformas digitales para hablar sobre sus emociones. Los especialistas recuerdan que la inteligencia artificial puede servir como apoyo, pero no reemplaza una evaluación clínica ni la atención de profesionales de la salud. 
COREA DEL SUR ESTABLECE NUEVAS DIRECTRICES PARA UTILIZAR INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN SALUD MENTAL
