El cielo nocturno ofrecerá uno de los espectáculos astronómicos más llamativos del otoño con la llegada de las Oriónidas, una lluvia de meteoros que alcanza su mayor actividad durante las noches del 21 y 22 de octubre.
Este fenómeno se produce cuando la Tierra atraviesa los restos de polvo y roca que deja el cometa Halley a su paso por el sistema solar. Al entrar en la atmósfera, estas partículas se calientan y generan destellos luminosos conocidos como estrellas fugaces.
Durante su punto máximo, las Oriónidas suelen producir entre 10 y 20 meteoros por hora, aunque su intensidad puede variar cada año.
Para observarlas, se recomienda buscar un lugar alejado de las luces de la ciudad, con cielo despejado y poca contaminación lumínica. No es necesario utilizar telescopios ni binoculares, pues los meteoros pueden apreciarse a simple vista.
La constelación de Orión comenzará a distinguirse hacia el este alrededor de las 11:30 de la noche, por lo que las horas posteriores serán una oportunidad para disfrutar de este espectáculo natural.

