Miles de estudiantes franceses continúan manifestándose en París y otras ciudades del país para exigir mejores condiciones en las escuelas, ante la falta de profesores, el deterioro de las instalaciones y la escasez de recursos educativos.
Las movilizaciones comenzaron el pasado 17 de septiembre y ya cumplen tres semanas. Tan solo este jueves, las autoridades contabilizaron alrededor de 71 mil 500 manifestantes, mientras que el martes se registraron concentraciones de hasta 450 mil personas, según estimaciones sindicales.
Los estudiantes, principalmente jóvenes de entre 15 y 18 años, denuncian jornadas escolares excesivas, clases suspendidas por falta de docentes y dificultades para acceder a la universidad.
Las protestas también han provocado enfrentamientos con la policía, detenciones y personas lesionadas.
Ante esta situación, el gobierno francés anunció la incorporación de tres mil profesores sustitutos y prometió presentar nuevas medidas a finales de octubre.
Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideran insuficientes estas respuestas y convocaron a una nueva jornada de movilizaciones para el próximo 13 de octubre.
De esta manera, los jóvenes mantienen la presión sobre las autoridades para conseguir una mayor inversión en la educación publica
