La investigación por la muerte de Nerea Geraldine, una niña de 11 años localizada sin vida en el baño de su domicilio, dio un giro tras conocerse los resultados de la autopsia.
De acuerdo con la información proporcionada, los estudios forenses descartaron que se tratara de una muerte autoinfringida, al detectar diversas lesiones, hemorragia interna y una herida mortal en la aorta torácica.
El caso tomó otra dirección luego de que un testigo señalara ante las autoridades que la menor podría haber sido víctima de un supuesto rito relacionado con la práctica Umbanda, una tradición religiosa de origen afrobrasileño que, según el testimonio, era practicada por algunos integrantes de su familia.
Sin embargo, las autoridades todavía no han confirmado oficialmente que este supuesto rito esté relacionado con la muerte de la menor.
Por estos hechos, la madre, la abuela y un tío de Nerea permanecen detenidos, mientras que otro familiar fue liberado.
La investigación continúa para esclarecer qué ocurrió con la niña y determinar quiénes serían responsables de su muerte.
