La República Democrática del Congo enfrenta el brote de ébola más mortal registrado hasta ahora en el país, con 8 mil 300 casos y 4 mil 18 muertes, lo que representa una tasa de letalidad del 48.4 por ciento.
La epidemia comenzó en la provincia de Ituri, al noreste del país, y es provocada por el virus Bundibugyo, una cepa para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados.
El brote ya se ha extendido a seis provincias del norte y este de la RDC, zonas donde la presencia de grupos armados y la limitada capacidad estatal complican la respuesta sanitaria.
Uno de los principales desafíos es que, durante las primeras etapas, la infección puede presentar síntomas aparentemente leves, dificultando su detección.
El ébola se transmite mediante el contacto directo con sangre, secreciones y otros fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas, además de objetos contaminados.
Los primeros síntomas pueden incluir fiebre, cansancio, dolores musculares y de cabeza, mientras que la atención médica temprana puede aumentar las posibilidades de supervivencia.