40 trabajadoras de la estancia infantil Montessori Rondinella suspendieron labores y mantienen tomada de forma pacífica la guardería para exigir el pago completo de sus salarios, luego de recibir únicamente el 50 por ciento de su quincena.
Docentes y personal de apoyo decidieron no brindar atención a niñas y niños como medida de presión ante los constantes retrasos y pagos parciales que denuncian por parte de la administración.
Héctor Martín Méndez Estrada / Defensor de Derechos Humanos.
“Más de 40 trabajadores suspenden actividades porque solo les pagaron el 50 por ciento. Exigen su salario completo porque es un derecho laboral y estos retrasos ya son constantes”.
La inconformidad crece porque las demoras pegan directo al bolsillo de las trabajadoras, madres de familia que tienen que cubrir renta, servicios y gastos del hogar.
Para evitar que su protesta sea tomada como abandono de trabajo, el personal se mantiene dentro de las instalaciones, en su horario habitual, a la espera de una solución.
“Las trabajadoras cumplen, llegan puntuales para que no se interprete como abandono, pero no pueden atender a los niños hasta que se les pague lo justo. Son madres de familia con compromisos”.

Durante la manifestación, el representante legal del establecimiento dialoga con los empleados y atribuye el retraso a problemas económicos, comprometiéndose a dispersar el salario en las horas siguientes.
La suspensión del servicio también genera afectación a las familias usuarias, sin embargo, padres y madres de familia respaldan la exigencia de las maestras y reconocen la atención y el cuidado que diariamente brindan a sus hijos.
El conflicto se busca resolver por la vía del diálogo, sin escalar de momento a instancias jurisdiccionales, aunque se advierte que de persistir el incumplimiento se acudirá al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y a la Secretaría del Trabajo.
Se espera que en las próximas horas la parte patronal acredite la liquidación total para reanudar el servicio con normalidad.
