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Maíz criollo resistente a la sequía

En el marco del Día Internacional del Maíz, productores del Soconusco que, reivindicaron al maíz criollo no solo como alimento básico, sino como raíz cultural, de evolución y de resistencia frente al cambio climático.

 

Gabriel Sánchez Morales, coordinador de la zona Istmo-Costa-Soconusco del programa el “El maíz es la raíz”, destacó que este grano acompaña el desarrollo de las comunidades por generaciones y mantiene viva la identidad alimentaria de Chiapas.

Gabriel Sánchez Morales / Coordinador zona Istmo-Costa-Soconusco sector maicero.

“El maíz criollo es la raíz de nuestra alimentación y de nuestra evolución como pueblos. No es solo alimento, es cultura, es resistencia y es vida para las comunidades del Soconusco”.

 

Una de sus principales fortalezas, explicó, es su adaptabilidad. El maíz criollo resiste mejores vientos fuertes, periodos prolongados de sequía y ciertas enfermedades, lo que permite a los productores reducir el uso de agroquímicos y mantener la producción con menores costos y menor impacto ambiental.

En contraste, las variedades híbridas pueden alcanzar hasta 12 toneladas por hectárea en condiciones óptimas, pero son más vulnerables a factores climáticos y a problemas fitosanitarios, lo que las hace menos viables para el pequeño productor.

“El criollo aguanta vientos, sequía y enfermedades, por eso usamos menos agroquímicos. El híbrido sí da hasta 12 toneladas, pero es más delicado y al pequeño productor no siempre le conviene”.

 

Subrayó que el criollo ofrece además un sabor y calidad gastronómica superior, muy apreciado en las comunidades.

En Chiapas, alrededor del 50 por ciento de quienes cultivan maíz lo hacen en pequeñas parcelas de autoconsumo, mientras que una minoría cuenta con superficies amplias para comercialización.

“El 50 por ciento siembra en parcelitas para autoconsumo. Atendemos a 13 mil productores, pero en la zona hay hasta 50 mil que mantienen vivo al maíz criollo, que se recupera más fácil después de la lluvia”.

Lamentó que sólo un 15% de productores siembra maíz criollo en la zona.

 

Ante la sequía y la variabilidad climática, el criollo representa una alternativa clave, ya que tiene mayor capacidad de recuperarse tras recibir lluvias.