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Reconstruye IMSS en Chiapas rostro de adolescente tras accidente de motocicleta

La capacidad resolutiva y el trabajo coordinado entre especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas hicieron posible que Alan “N”, de 17 años, evolucionara favorablemente luego de sufrir un accidente en motocicleta que le provocó múltiples fracturas faciales y lesiones de alta complejidad.
El pasado 19 de junio, el adolescente ingresó al Hospital General de Zona (HGZ) No. 1 “Nueva Frontera”, de Tapachula, tras sufrir un accidente sobre la carretera Huehuetán. Debido a la gravedad de sus lesiones, fue atendido inicialmente por el Servicio de Urgencias Pediátricas, donde recibió una valoración integral y se determinó el abordaje necesario de acuerdo con su condición.
Durante la preparación para la cirugía maxilofacial, el estado neurológico del paciente presentó un deterioro debido al crecimiento de un hematoma en la región craneal derecha, situación que modificó el plan de atención. De manera inmediata intervino el servicio de Neurocirugía, que realizó un procedimiento de descompresión para estabilizar al paciente y permitir que continuara su evolución clínica.
Una vez superada esta etapa crítica y tras el manejo de las complicaciones propias del trauma, el 26 de junio se llevó a cabo una intervención quirúrgica de alta complejidad encabezada por el Servicio de Cirugía Maxilofacial, en coordinación con Cirugía Pediátrica, que realizó una traqueostomía y una gastrostomía para favorecer la recuperación del paciente.
Posteriormente, los especialistas efectuaron una reducción abierta y fijación interna mediante placas y tornillos de titanio, además de la reconstrucción de los segmentos óseos fracturados y de los tejidos blandos del rostro afectados por el accidente.
El cirujano maxilofacial del HGZ No. 1 “Nueva Frontera”, doctor Carlos Armando Cruz Correa, explicó que este tipo de procedimientos requiere restablecer la anatomía facial para recuperar funciones esenciales como la masticación, el habla, la deglución y la estabilidad del rostro, además de favorecer un resultado funcional y estético que permita al paciente reintegrarse a sus actividades cotidianas.