Comerciantes de mercados tradicionales de Tuxtla Gutiérrez señalan pérdidas económicas traducidas en menores ganancias debido al encarecimiento del maíz, situación que ha impactado principalmente a las vendedoras de pozol.
El aumento de la materia prima forma parte de una cadena de afectaciones que comienza en el campo, donde productores de maíz de regiones como la Costa, Soconusco y Frontera Sur han reportado una crisis derivada de la falta de lluvias y las altas temperaturas. La reducción de las cosechas ha disminuido la disponibilidad del grano y elevado su precio, a lo que se suman mayores costos de producción por fertilizantes y otros insumos. Para las pozoleras, el impacto no se limita al maíz, ya que también enfrentan gastos por otros insumos necesarios para elaborar y comercializar sus productos, además de los costos de operación de sus establecimientos.
A esta situación se suma la competencia de vendedores ambulantes que ofrecen el producto a precios más bajos, dificultando que las comerciantes formales trasladen el aumento de sus costos al consumidor. La combinación de menor disponibilidad de maíz, mayores precios y reducción de ganancias mantiene bajo presión a uno de los sectores tradicionales de los mercados tuxtlecos.
