La actividad pesquera en las costas de Chiapas enfrenta nuevos riesgos asociados con las condiciones cambiantes del mar, por lo que se proyecta implementar un sistema de geolocalización para mantener identificadas a las embarcaciones durante sus recorridos. La medida surge después de recientes casos de pescadores extraviados y contempla el uso de dispositivos GPS en embarcaciones de mediana altura.
El esquema permitiría a la Secretaría de Pesca y Acuacultura conocer en tiempo real la ubicación de las unidades, así como registrar sus movimientos desde el momento en que abandonan los puntos de salida. La intención es contar con una especie de centro de monitoreo que facilite la localización de los pescadores ante una emergencia y permita identificar cambios en sus recorridos.
Las autoridades atribuyen parte de las dificultades que enfrentan los pescadores a las modificaciones repentinas en el comportamiento del mar, particularmente por el oleaje y los efectos relacionados con fenómenos climáticos. En comunidades costeras como San Luqueño, en Tonalá, también se han presentado episodios de mar de fondo que han alcanzado zonas habitadas, mientras que algunas embarcaciones deben desplazarse cada vez más lejos de la costa para encontrar producto.
Paralelamente, se plantean acciones para recuperar los sistemas lagunarios mediante trabajos de desazolve que favorezcan el intercambio de agua y el ingreso de especies marinas. La dependencia también participa con Semarnat, Conagua y Conanp en temas ambientales, luego de que biólogos localizaran alrededor de 60 tortugas sin vida en la zona costera, un hecho que volvió a poner sobre la mesa el impacto de los residuos plásticos y la necesidad de mantener limpias las playas.
