México cuenta con una herramienta que permite estudiar cómo el cambio climático podría modificar las condiciones de sus 757 cuencas hidrológicas.
El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático integra información y proyecciones sobre variables como la precipitación y las temperaturas máxima, media y mínima en estas regiones del país.
Pero, ¿qué es una cuenca hidrológica? En términos sencillos, es un territorio donde el agua de lluvia escurre y se concentra hacia un mismo río, lago u otro cuerpo de agua. Por eso, conocer lo que ocurre en ellas es fundamental para la disponibilidad y el manejo del recurso hídrico.
La plataforma también considera las diferencias de altitud, dividiendo el territorio en cuatro niveles: desde zonas ubicadas a menos de 500 metros sobre el nivel del mar, hasta aquellas que superan los dos mil metros.
Además del clima, concentra información sobre vegetación, incendios forestales, población, áreas naturales protegidas, hidrografía, carreteras y características del suelo.
¿Para qué sirve todo esto? Para identificar territorios que podrían enfrentar cambios importantes en sus condiciones climáticas y contar con información que ayude en la planeación y toma de decisiones.
Una herramienta especialmente relevante frente a fenómenos como sequías, modificaciones en los patrones de lluvia y aumento de las temperaturas.
