La historia de don Agustín González refleja lo que ocurre dentro y fuera del Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados número 3. Su hijo, chofer de taxi en Tapachula, fue detenido tras prestar servicio de taxi a una mujer que salió de un antro. Según su versión, la pasajera iba acompañada y al llegar al destino se negó a pagar el servicio, lo que derivó en una discusión y la intervención de la policía. El joven quedó a disposición de la Fiscalía acusado de robo e intento de violación, delitos que su familia niega.
Hoy Agustin Sumuano tiene 5 días detenido, pero el padre, enfermo de la cintura y del hígado, de escasos recursos, denunció que este jueves, día de visita, no les permitieron pasar alimentos. y que al interior le exigen 5 mil 500 pesos para no golpearlo.
Agustín González / familiar de detenido.
“Es injusto, somos gente sencilla. Lo que está pasando es que nosotros queremos pasarle comida y no nos dejan y el día de visita… Y no dejan pasar a nadie y por eso hay mucha gente con sus bolsitas ahí para pasar comida… Nos piden 5500 para que no le peguen”

Además, denunció presuntos actos de extorsión al interior del penal. Aseguró que a su hijo, quien padece de ácido úrico, lo están golpeando y le exigen 5 mil 500 pesos para no agredirlo.
Su caso se sumó a la protesta encabezada por el defensor Luis García Villagrán afuera del penal, donde familiares exigieron diálogo y denunciaron graves hechos al interior del CERSS 3.
“El sistema penitenciario en Chiapas ha sido entregado al crimen organizado. No hay reinserción social… A nuestros compañeros adentro los están torturando… basta ya de cobrarles”
Luis García Villagrán / Activista.
Denunció que hace apenas quince días se registró un supuesto suicidio una interno que se prendió fuego mientras estaba encadenado, además de un presunto ultraje sexual contra internos.

El activista acusó que un grupo de cuatro internos controla el penal, cobra cuotas, recibe dinero y a su vez entrega recursos a la dirección para mantener el control y permitir la venta de droga.
“Está mangoneado por un grupo de internos que se mocha, le dan dinero al director para que controlen el penal y vendan droga, aquí es más fácil conseguir droga que en cualquier parte de la ciudad”
Los familiares exigieron que se permita sin trabas el ingreso de comida y que cese el cobro y los golpes al interior.
