Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen 25 años de los atentados terroristas que cambiaron para siempre a Estados Unidos y al mundo. La mañana de 2001, 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales: dos impactaron las Torres Gemelas de Nueva York, otro golpeó el Pentágono y el cuarto cayó en Pensilvania después de que pasajeros enfrentaran a los secuestradores.
Los ataques dejaron 2 mil 977 víctimas mortales, además de miles de personas que posteriormente murieron por enfermedades relacionadas con la exposición al polvo y sustancias tóxicas. En Nueva York, el Memorial 9/11 conserva los nombres de las víctimas y objetos recuperados de la tragedia.
Entre los afectados también hubo mexicanos. México reportó 16 connacionales fallecidos, aunque solamente cinco pudieron ser identificados plenamente e incluidos en el memorial. Una bandera mexicana rescatada entre los escombros permanece actualmente en el Consulado de México en Nueva York como símbolo de memoria.
A un cuarto de siglo de aquella tragedia, sus consecuencias continúan presentes. El 11-S transformó los controles en aeropuertos, las fronteras, la seguridad de edificios y el uso de tecnologías de identificación. La creación de la TSA y del Departamento de Seguridad Nacional modificó la vida cotidiana de millones de estadounidenses.
Este aniversario también está marcado por la apertura de nuevos documentos sobre la calidad del aire y la respuesta de las autoridades tras los ataques.
Veinticinco años después, el 11-S no solo permanece como recuerdo de una tragedia, sino como un acontecimiento que redefinió la seguridad, la política y la vida cotidiana en Estados Unidos.