Israel anunció el cierre del consulado británico en Jerusalén Este, en respuesta a las sanciones comerciales impuestas por el Reino Unido contra productos procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania.
La medida fue anunciada por el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, quien calificó las acciones británicas como una interferencia en los asuntos internos y en el proceso electoral de Israel.
Además del cierre del consulado, Israel informó que Reino Unido dejará de participar en una misión internacional de coordinación para Gaza y suspenderá su participación en el entrenamiento de fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina. También se prohibirá la entrada al país de algunos ciudadanos y funcionarios británicos.
Reino Unido, Francia y Canadá anunciaron restricciones contra productos provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania, argumentando que buscan frenar su expansión y proteger una eventual solución de dos Estados.
La decisión aumenta nuevamente la tensión diplomática entre Israel y varios de sus aliados occidentales.
