A casi una década del sismo del 7 de septiembre de 2017, Chiapas mantiene un déficit de estaciones de monitoreo sísmico, señalaron investigadores, quienes destacaron la necesidad de fortalecer la infraestructura para conocer con mayor precisión las zonas donde se registra mayor actividad y aquellas con potencial de generar movimientos de mayor magnitud.
Aunque el número de estaciones sísmicas en Chiapas se mantiene prácticamente sin cambios respecto al año pasado, recientemente se reforzó la vigilancia del volcán Chichón con la instalación de dos sensores de banda ancha donados por el Servicio Geológico de Estados Unidos.
Los equipos permitirán mejorar el monitoreo de la actividad volcánica y sísmica, así como generar información de utilidad para las comunidades ubicadas en los alrededores. Los especialistas subrayaron que contar con más sensores permitiría obtener datos más completos para identificar patrones de sismicidad y fortalecer la prevención.
Destacaron la importancia de mejorar las construcciones, evitar riesgos asociados con la autoconstrucción y considerar las características del suelo al desarrollar infraestructura. También exhortaron a la población a participar en simulacros y realizar ejercicios de prevención en casa, estableciendo hipótesis y acuerdos familiares para saber cómo actuar y organizarse ante un eventual sismo.
