Hamás hizo un llamado a los países árabes y musulmanes para oponerse a las propuestas de funcionarios israelíes que plantean la salida de la población palestina de la Franja de Gaza. La reacción ocurre después de que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, presentara un plan para promover lo que denomina una “emigración voluntaria” de alrededor de 1.86 millones de habitantes de Gaza en un periodo de siete años.
La propuesta contempla acuerdos con países receptores, apoyo económico y mecanismos para facilitar la reubicación. Ben Gvir sostiene que no se trataría de una expulsión forzada. Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, también ha señalado que considera necesaria la migración de habitantes de Gaza hacia otros países.
Hasta ahora, el gobierno israelí no ha anunciado una medida concreta para trasladar de manera forzosa a la población. Las declaraciones se producen además en medio de la campaña rumbo a las elecciones generales de Israel previstas para octubre.
