Dos hechos similares, pero ocurridos en distintos países, llamaron la atención luego de que puentes colapsaran durante sus respectivas inauguraciones.
El primer caso ocurrió el pasado domingo 30 de agosto en la aldea de Margacinta, en Pangandaran, Indonesia. Mientras decenas de personas recorrían el puente colgante Pongpet, uno de los cables de suspensión se desprendió de su sistema de sujeción, provocando que la estructura se inclinara. Más de 50 personas se encontraban sobre el puente, entre ellas autoridades locales. Varias perdieron el equilibrio y cayeron sobre la propia pasarela. No hubo personas fallecidas y se reportaron únicamente golpes y lesiones leves. El puente fue cerrado para evaluar los daños.
En un hecho distinto, pero con características similares, un puente de hamaca que conecta los sectores de Balsa 1 y Balsa 2, en Esquipulas del Norte, Olancho, Honduras, también colapsó durante su ceremonia de inauguración, sorprendiendo a los asistentes y generando cuestionamientos sobre las condiciones de la estructura.
