La participación comunitaria en la gestión del agua ha permitido que habitantes de Tenejapa y Sitalá desarrollen conocimientos y herramientas para identificar riesgos en sus fuentes de abastecimiento y adoptar medidas preventivas. De acuerdo con la Red+Agua Chiapas y la Alianza Aguas Comunes, estas experiencias muestran que la gestión del recurso va más allá de construir infraestructura y requiere involucrar directamente a las comunidades.
En San Francisco, Tenejapa, habitantes participaron en un proceso de capacitación para monitorear de manera básica la calidad del agua y realizar muestreos microbiológicos. Los resultados permitieron identificar posibles riesgos y generar espacios de diálogo y asambleas comunitarias para promover acciones de prevención, entre ellas la desinfección del agua mediante cloración o hervido, con el propósito de reducir la posibilidad de enfermedades gastrointestinales.
Mientras tanto, en La Unión, Sitalá, estudiantes de la Telesecundaria Frida Kahlo trabajaron junto con familias, docentes y autoridades comunitarias en la revisión de las condiciones de la fuente de abastecimiento y del tanque de almacenamiento. El ejercicio permitió relacionar las condiciones del sistema con las prácticas cotidianas de consumo, higiene de manos y preparación de alimentos, impulsando hábitos orientados al uso de agua segura.
Las organizaciones aclararon que estos monitoreos comunitarios no reemplazan los estudios realizados por laboratorios acreditados, pero representan herramientas de aprendizaje y vigilancia local. Ante estas experiencias, la Alianza Aguas Comunes y la Red+Agua Chiapas plantearon la necesidad de reconocer el papel activo de las comunidades en la gestión del agua dentro de la legislación estatal.