Los ingresos que una persona recibe en sus cuentas bancarias pueden ser identificados y sujetos a revisión por parte del Servicio de Administración Tributaria, incluso cuando se trate de una cuenta personal o el contribuyente no tenga registrada determinada actividad económica.
Especialistas recomendaron a emprendedores y contribuyentes mantener orden y claridad sobre el origen de sus depósitos, particularmente cuando estos son constantes. Los movimientos ocasionales, como préstamos o apoyos familiares, pueden tener una naturaleza distinta, pero los depósitos recurrentes derivados de la venta de productos o la prestación de servicios pueden representar ingresos que deben ser considerados fiscalmente.
Ante el cierre del ejercicio fiscal, también se llamó a las empresas a conciliar desde ahora su información contable y fiscal, sin esperar hasta la declaración anual.
El SAT dispone de información que se genera de manera periódica a través del sistema financiero y de los comprobantes fiscales, por lo que las diferencias entre los ingresos reportados y los registros de la autoridad pueden derivar en invitaciones para aclarar, corregir o, en determinados casos, enfrentar sanciones y créditos fiscales.
