Fuertes tormentas azotaron distintas zonas del norte de España, dejando daños materiales y complicaciones para la población debido a intensas lluvias, ráfagas de viento y granizo de hasta cinco centímetros.
Las condiciones meteorológicas provocaron afectaciones en calles, viviendas y vehículos, mientras que las rachas de viento, superiores a los 100 kilómetros por hora, derribaron ramas, árboles y otros objetos.
El temporal también estuvo acompañado por un marcado descenso de las temperaturas, además de cambios bruscos en las condiciones atmosféricas.
Las autoridades mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevos episodios de inestabilidad en regiones como Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Tarragona.
Ante el riesgo de nuevas tormentas, se recomienda consultar los avisos meteorológicos oficiales, evitar traslados innecesarios durante las lluvias intensas y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento.
Las autoridades piden mantenerse atentos, ya que estas condiciones pueden generar afectaciones en cuestión de minutos.