Al menos 15 personas murieron y otras 130 resultaron heridas tras un ataque ruso con drones contra un centro comercial en Krivi Rig, en la región ucraniana de Dnipropetrovsk. Entre los heridos hay 23 niños y alrededor de 30 personas se encuentran en estado grave, incluidos al menos cinco menores. Además, continúan las labores para localizar a personas desaparecidas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y lo calificó de cínico y cobarde. Según su denuncia, el centro comercial fue atacado en dos oleadas: la segunda ocurrió aproximadamente media hora después del primer impacto, cuando ya se habían desplegado los equipos de emergencia, lo que provocó un nuevo ataque contra los rescatistas.
Los servicios de emergencia mantienen los trabajos para controlar el incendio y realizar labores de búsqueda y rescate. En el operativo participan equipos especializados de varias regiones de Ucrania, junto con bomberos, unidades caninas, especialistas en trabajos de altura y psicólogos que brindan apoyo a los afectados.
Zelenski pidió a la comunidad internacional aumentar la presión sobre Rusia y exigió que el país asuma responsabilidad por estos ataques. Imágenes difundidas muestran una espesa columna de humo y los trabajos de los equipos de emergencia dentro y fuera del inmueble.
