Un sismo de magnitud 5.9 sacudió durante la madrugada del domingo el este de Japón, con epicentro en el sur de la prefectura de Ibaraki y una profundidad de 68 kilómetros. El movimiento fue percibido en una amplia zona, incluida Tokio, y dejó al menos 37 personas heridas, de acuerdo con reportes de medios locales.
El temblor alcanzó una intensidad de 5 inferior en la escala sísmica japonesa, provocando la caída de objetos y daños puntuales, entre ellos el colapso parcial del techo del Ayuntamiento de Ushiku.
El movimiento también generó retrasos y suspensiones temporales en algunas líneas ferroviarias, mientras las autoridades realizaban inspecciones. No se reportaron anomalías en las centrales nucleares de la región y tampoco fue necesaria una alerta de tsunami.
La Agencia Meteorológica de Japón pidió a la población mantener la precaución durante la próxima semana, especialmente en los siguientes dos o tres días, ante la posibilidad de otro sismo de intensidad similar.
Las autoridades japonesas mantienen vigilancia sobre las zonas afectadas y solicitaron a los residentes permanecer atentos a las indicaciones oficiales.
