Un estudio publicado en Annals of the Rheumatic Diseases encontró una posible relación entre la exposición a partículas finas de contaminación, conocidas como PM2.5, y el aumento de la actividad de la artritis reumatoide.
Investigadores de la Universidad Nacional de Seúl analizaron durante cuatro años a más de mil pacientes y compararon la calidad del aire con los registros de más de 12 mil consultas médicas. De los contaminantes evaluados, las partículas finas fueron las que mostraron la asociación más fuerte con el empeoramiento de los síntomas y los brotes dolorosos, especialmente tras más de dos semanas de exposición elevada.
Los científicos explican que estas diminutas partículas pueden pasar de los pulmones al torrente sanguíneo y favorecer procesos de inflamación y daño celular.
Aunque se requieren más investigaciones, los especialistas recomiendan a las personas con artritis reumatoide evitar exposiciones prolongadas a ambientes con mala calidad del aire, particularmente cuando los niveles de PM2.5 sean elevados.