Las pilas usadas que permanecen olvidadas en cajones o almacenadas en casa representan un riesgo ambiental si terminan en la basura común, debido a los materiales tóxicos que contienen.
Especialistas alertan que elementos como zinc, manganeso, níquel y litio pueden liberarse cuando las pilas se deterioran en los rellenos sanitarios, provocando contaminación del suelo y afectaciones a las fuentes de agua.
Antes de desecharlas, se recomienda revisar si presentan corrosión, manchas blancas u óxido, ya que estos signos indican un mayor peligro. En esos casos, deben llevarse a centros de recolección especializados.
Autoridades ambientales recuerdan que las pilas no deben mezclarse con los residuos domésticos y hacen un llamado a la ciudadanía para darles un manejo adecuado y reducir su impacto en los ecosistemas.