En medio de una competencia que reunió a casi un millar de piezas de todo el país, un niño oaxaqueño logró destacar con una creación inspirada en las tradiciones de su comunidad. Mauricio Peguero Pinelo, de 11 años y originario de Santa María Atzompa, obtuvo el primer lugar de la categoría Talento Infantil en la XLIX edición del Premio Nacional de la Cerámica 2026.
El joven artesano fue reconocido por la obra “Tiliches y Diablitos”, una pieza que retoma elementos característicos de la alfarería de Atzompa y rinde homenaje a la historia de su familia, dedicada desde hace años al trabajo del barro.
Lejos de tratarse de un aprendizaje reciente, Mauricio creció entre hornos, talleres y figuras de arcilla. Sus primeras enseñanzas las recibió de su abuela, la reconocida alfarera Leticia García Blanco, mientras que las piezas elaboradas por sus padres y las tradicionales figuras de diablitos creadas por un familiar también influyeron en el diseño que finalmente conquistó al jurado.
La premiación se llevó a cabo en San Pedro Tlaquepaque, Jalisco. Aunque el menor tenía conocimiento de que había sido seleccionado entre los finalistas, fue hasta el anuncio oficial cuando supo que había alcanzado el máximo reconocimiento de su categoría, desatando la alegría de quienes lo acompañaban.
La edición 2026 del certamen reunió 974 obras y marcó un hecho histórico al contar, por primera vez, con participantes de las 32 entidades del país, lo que dio un nivel de competencia sin precedentes.
El triunfo de Mauricio no solo representa un reconocimiento a su talento, sino que también vuelve a colocar a Santa María Atzompa como uno de los referentes nacionales de la alfarería tradicional. Su historia refleja cómo las nuevas generaciones continúan preservando y renovando un oficio que forma parte del patrimonio cultural de Oaxaca.
