La UEFA y la Concacaf protagonizan una de las mayores confrontaciones con la FIFA en los últimos años, luego de manifestar su rechazo al proyecto impulsado por el presidente Gianni Infantino, que busca abrir la puerta a la inversión privada en los derechos comerciales de las principales competiciones del organismo, incluido el Mundial.
La polémica surgió tras la presentación del denominado “FIFA Forward Enterprise”, una iniciativa con la que la FIFA pretende crear una nueva estructura comercial para atraer capital privado mediante la venta de una participación de sus activos comerciales. El proyecto ha sido cuestionado por diversas federaciones debido a la falta de transparencia y al poco tiempo otorgado para su análisis.
La UEFA, encabezada por Aleksander Čeferin, fue la más contundente al advertir que, si la propuesta sigue adelante, las 55 asociaciones miembro podrían boicotear las competiciones organizadas por la FIFA, al considerar que el Mundial no debe convertirse en un activo de inversión privada.
Por su parte, la Concacaf, presidida por Victor Montagliani, también rechazó de forma unánime la propuesta junto con sus 41 asociaciones afiliadas. Aunque la confederación no respaldó la idea de un boicot, sí expresó su preocupación por la ausencia de un proceso transparente, la falta de consulta con los órganos de gobierno de la FIFA y la rapidez con la que se busca aprobar el proyecto.
La oposición conjunta de las dos confederaciones representa un duro golpe para Gianni Infantino, quien enfrenta una creciente presión internacional para retirar la iniciativa y abrir un proceso de diálogo con las federaciones antes de tomar cualquier decisión sobre el futuro comercial del fútbol mundial. Mientras tanto, la FIFA aún no anuncia cambios en su postura y el debate promete marcar la agenda del balompié internacional en las próximas semanas.
