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México busca preservar su posición estratégica en el T-MEC ante el nuevo enfoque comercial de Estados Unidos

Ciudad de México. El Gobierno de México afirmó que buscará mantener las mejores condiciones para el país en la próxima etapa de negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara nuevas medidas para fortalecer la producción estadounidense y redefinir su política comercial.

Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el escenario económico internacional atraviesa un proceso de transformación impulsado por las decisiones de Washington, por lo que México mantiene una estrategia dual: defender sus intereses dentro del T-MEC y, al mismo tiempo, avanzar en la diversificación de mercados para reducir la dependencia de un solo socio comercial.

“Estados Unidos está marcando una nueva forma de comercio global. Dado que es el principal país consumidor y productor en muchos sentidos, está marcando una nueva visión a partir de la llegada del presidente Trump… Nosotros lo que queremos es la mejor condición de México en esa negociación”, expresó la mandataria.

Sheinbaum subrayó que las decisiones adoptadas por la administración estadounidense buscan fortalecer la producción interna mediante nuevas reglas comerciales y estímulos a la industria nacional. Frente a ese panorama, explicó que México continuará impulsando el Plan México, una estrategia orientada a incrementar la inversión productiva, fortalecer el mercado interno, ampliar la capacidad manufacturera y diversificar las exportaciones hacia otras regiones del mundo.

“Eso no quiere decir que sólo dependamos de lo que haga Estados Unidos y del tratado comercial”, puntualizó.

México mantiene una posición privilegiada en el comercio con Estados Unidos

Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que, pese a los cambios en la política comercial estadounidense, México conserva una posición altamente competitiva frente a otros socios comerciales de Washington.

Destacó que el país continúa siendo el principal comprador de productos estadounidenses, una condición que fortalece la relación económica bilateral y otorga ventajas durante las negociaciones comerciales.

“México es el cliente número uno de Estados Unidos. Nadie le compra más a Estados Unidos que México. Si sumas a China, Alemania y Japón, nosotros compramos más a Estados Unidos. Somos su cliente número uno”, afirmó.

El funcionario explicó que, hasta ahora, México ha logrado mantener una posición preferencial dentro del tratado comercial, con alrededor del 85 por ciento del comercio bilateral libre de aranceles, lo que ha permitido preservar la competitividad de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.

Septiembre será una etapa decisiva para el T-MEC

Marcelo Ebrard informó que la siguiente ronda de negociaciones entre ambos gobiernos se llevará a cabo durante la primera semana de septiembre en Washington, encuentro que consideró fundamental para consolidar las condiciones alcanzadas hasta ahora.

“México ha logrado hasta ahora una posición preferencial… Somos el principal exportador, el principal comprador y tienes como sin aranceles el 85 por ciento. La ronda de septiembre va a ser sumamente importante para mantener la mejor posición posible respecto a todos los demás países”, señaló.

Las conversaciones se desarrollarán en un contexto de crecientes tensiones comerciales internacionales, marcado por el fortalecimiento de políticas industriales nacionales, el establecimiento de nuevos esquemas arancelarios y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.

El T-MEC sigue siendo el eje del comercio regional

Desde su entrada en vigor en julio de 2020, el T-MEC se ha consolidado como uno de los acuerdos comerciales más relevantes del mundo. La integración productiva entre México, Estados Unidos y Canadá ha permitido el desarrollo de cadenas de valor altamente especializadas, particularmente en sectores como la industria automotriz, la manufactura avanzada, la electrónica, la agroindustria y los dispositivos médicos.

Para México, el tratado representa uno de los principales motores de crecimiento económico, ya que más del 80 por ciento de las exportaciones nacionales tienen como destino el mercado estadounidense.