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Una colonia de pingüinos emperador en la Antártida registró 69% menos crías, tras la presencia de un enorme iceberg que habría dificultado su alimentación, obligándolos a recorrer más distancia

Una colonia de pingüinos emperador en la isla Coulman, en la Antártida, registró una reducción del 69 por ciento en el número de crías sobrevivientes durante 2025, una disminución que científicos relacionan con la presencia de un enorme iceberg que habría dificultado el acceso de los adultos a sus zonas de alimentación.

Investigadores del Instituto Coreano de Investigación Polar realizaron censos aéreos entre noviembre y diciembre del año pasado, donde contabilizaron 6 mil 658 polluelos vivos, una cifra considerablemente menor en comparación con 2024 y con el promedio registrado entre 2017 y 2024.

El estudio publicado en la revista científica Communications Earth & Environment señala que el iceberg, de casi 14 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho, quedó varado frente a la colonia durante la temporada reproductiva, obligando a los pingüinos adultos a recorrer una distancia mayor para conseguir alimento.

Los científicos estiman que la ruta aumentó de 9.3 a 14.9 kilómetros, lo que habría requerido más tiempo y energía para alimentar a las crías y regresar al sitio de reproducción.

Aunque los investigadores señalan al iceberg como un posible factor determinante, aclararon que no es una causa comprobada definitiva, ya que el análisis corresponde únicamente a una temporada.

El hallazgo destaca la importancia de estudiar no solo la pérdida de hielo marino, sino también el impacto que pueden tener grandes bloques de hielo en las rutas de alimentación y reproducción del pingüino emperador.