Un fuerte sismo sacudió la región de Junín, Perú, dejando una tragedia que hasta el momento suma seis personas fallecidas, más de 30 heridas y decenas de viviendas afectadas. El movimiento principal, de magnitud 5.1, ocurrió la noche del pasado sábado en la provincia de Chupaca, distrito de Chongos Bajo, seguido de una réplica de 3.7 apenas 17 minutos después.
El temblor tuvo una profundidad de 24 kilómetros, factor que aumentó la intensidad del impacto en la superficie. Las zonas más afectadas fueron Chongos Bajo y el anexo de Pumpunya, donde numerosas casas de adobe y quincha colapsaron, dejando a cientos de personas sin hogar.
La plaza de Pumpunya se convirtió en refugio y escenario de duelo, con familias que pasaron la noche en la calle por miedo a nuevas réplicas. En el lugar se realizaron velorios mientras llegaban donaciones de alimentos, frazadas y ayuda humanitaria desde distintas provincias.
Los daños también alcanzaron infraestructura pública y religiosa, incluyendo la iglesia de Chongos Bajo y hospitales de Huancayo, como el Daniel Alcides Carrión. Autoridades informaron que continúan las labores de rescate, evaluación de daños y atención a los damnificados.
Especialistas explicaron que la destrucción se debió a la poca profundidad del sismo, las condiciones del suelo y la vulnerabilidad de algunas construcciones. El Instituto Geofísico del Perú reportó varias réplicas posteriores al movimiento principal.
El Gobierno aseguró el envío de apoyo a las zonas afectadas, mientras autoridades y ciudadanos expresaron solidaridad con las víctimas. Sin embargo, pobladores piden ayuda constante, viviendas temporales y recursos para reconstruir sus comunidades tras una de las emergencias más graves registradas recientemente en Junín.