Una intensa tormenta golpeó distintas zonas de Rusia y dejó cientos de viviendas afectadas, calles inundadas y daños materiales. En la región de los Urales, especialmente en Ekaterimburgo, más de 440 casas resultaron anegadas, mientras fuertes vientos derribaron árboles, dañaron techos y provocaron fallas en decenas de semáforos.
En Perm, las lluvias provocaron la erosión de un tramo ferroviario y ocasionaron el descarrilamiento de varios vagones de carga, aunque no se reportaron personas heridas.
El temporal también afectó a Sochi, en el sur del país, donde el desbordamiento de un río generó inundaciones y deslizamientos de tierra que bloquearon calles y dañaron vehículos. Autoridades mantienen labores de evacuación y atención a los habitantes afectados, mientras continúan las lluvias intensas en varias regiones rusas.
