El alarmante consumo de alcohol entre estudiantes de bachillerato ha convertido las bebidas alcohólicas conocidas como RTD (Ready to Drink, en inglés), o listas para beber, en las opciones más asequibles para los jóvenes, tanto por su tamaño como por su precio.
La tendencia de su ingesta va en aumento entre adolescentes de 12 a 17 años de edad. Según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025, las RTD ocupan el tercer lugar entre alumnos de secundaria y bachillerato, después de la cerveza y los destilados. Según el sondeo, 19 por ciento de este sector de la población admite que consume estas bebidas mezcladas.
El boom de las RTD entre preparatorianos lo confirmó La Jornada tomando de ejemplo los colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente, Naucalpan y Sur de la UNAM. En un recorrido por calles aledañas a los planteles, constató que pueden comprarlas sin restricción alguna en expendios de conveniencia y tienditas de barrio.
Este fenómeno también lo advierte un análisis de la Procuraduría Federal del Consumidor, al señalar que el consumo de bebidas RTD ha aumentado desde 2018, principalmente entre los jóvenes del país, quienes representan alrededor de 25 por ciento de la población nacional.
Estas prácticas entre los jóvenes representan un foco rojo, pues se trata de un círculo vicioso imposible de erradicar desde las instituciones, lamenta la directora general del CCH, María Patricia García Pavón, quien subraya que los subsistemas de bachillerato enfrentan nula regulación en la venta de alcohol a menores de edad afuera de sus planteles.