La Secretaría de Salud de la Ciudad de México (Sedesa) advirtió que el consumo de bebidas energéticas en jóvenes causa no sólo obesidad por el alto contenido de azúcares, sino también otras enfermedades, como taquicardias, hipertensión, arritmia, trastorno de sueño, ansiedad, dependencia a la cafeína y afectaciones al desarrollo físico y emocional.
En un informe enviado al Congreso de la capital, la Sedesa explica que la ingesta de estas bebidas es cada vez más frecuente y excesiva, lo que deriva en riesgo importante para la salud de los jóvenes, quienes también suelen consumirlas en cocteles con alcohol, como Jagerbomb, también conocido como Perla Negra.