Un vendedor ambulante que trabaja en las inmediaciones del zoológico de Tizimín vivió momentos de tensión la mañana del domingo tras recibir una llamada de presuntos extorsionadores que le exigían dinero a cambio de no hacerle daño a él o a su familia.
De acuerdo con el reporte, el interlocutor aseguró que mantenía vigilado al comerciante desde el exterior de su domicilio y utilizó amenazas para intentar presionarlo a realizar un depósito, en lo que autoridades identificaron como un caso de extorsión telefónica.
Ante el temor generado por la llamada, el afectado solicitó apoyo al elemento de la Policía Municipal asignado a la vigilancia del zoológico, quien, junto con otros agentes, confirmó que se trataba de un intento de fraude y le recomendó cortar la comunicación de inmediato y no proporcionar ningún dato personal o bancario.
Gracias a la intervención oportuna de los policías municipales, el comerciante evitó caer en el engaño. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a no realizar depósitos por instrucciones de desconocidos, colgar ante cualquier amenaza telefónica y reportar este tipo de hechos a las corporaciones de seguridad.
