Skip to content

Julio traerá lluvias intensas, calor variable y presencia de polvo del Sahara con posible inicio de la canícula

El mes de julio se perfila con un comportamiento meteorológico muy cambiante, en el que se alternarán periodos de lluvias intensas, altas temperaturas y la llegada de polvo del Sahara, además de los primeros efectos del fenómeno conocido como canícula.

De acuerdo con pronósticos climáticos, junio ha sido más lluvioso de lo normal y esa tendencia podría continuar en las primeras semanas de julio, especialmente en el centro y norte del país, donde incluso se prevén temperaturas por debajo del promedio debido a la humedad y las tormentas.

Sin embargo, el calor seguirá presente en regiones del norte, noroeste y sureste, donde también se espera menor presencia de lluvias y un ambiente más seco, mientras el resto del país alternará entre refrescamientos temporales y calor intenso.

A lo largo del mes, se prevé la llegada de polvo del Sahara, lo que podría influir en la calidad del aire y en la reducción de precipitaciones en algunas zonas. Hacia la segunda mitad de julio y agosto podría presentarse la canícula, un periodo caracterizado por una disminución temporal de las lluvias, aunque especialistas aclaran que no tiene fechas exactas ni una duración fija.

Los modelos meteorológicos coinciden en un escenario de alta incertidumbre, con variaciones importantes entre regiones, influenciadas por sistemas como el monzón mexicano, vaguadas y posibles ciclones en el Pacífico.

En general, se espera un mes con fuertes contrastes: lluvias abundantes en algunas zonas del centro, occidente y sur, y condiciones más secas en el norte y noroeste, con cambios constantes en temperatura y humedad a lo largo de julio.