La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Profepa, confirmó que Kenzo, el tigre de Bengala blanco que escapó de un predio de manejo de vida silvestre en Tepetlaoxtoc, Estado de México, murió a consecuencia de heridas provocadas por disparos de arma de fuego, y no por la sedación aplicada durante su captura.
El felino había permanecido varios días prófugo, lo que movilizó a más de 80 elementos de distintas corporaciones, además de especialistas, drones y equipos de rastreo. Durante el operativo fue localizado y sedado, pero posteriormente falleció. En un inicio existían versiones que atribuían su muerte a una sobredosis de anestesia; sin embargo, los estudios periciales confirmaron que presentaba impactos de bala.
Tras estos resultados, la Profepa informó que inició un procedimiento administrativo para deslindar responsabilidades y determinar quién disparó contra el animal. El caso ha reabierto el debate sobre los protocolos de manejo de fauna silvestre, la seguridad en los centros de conservación y la coordinación de las autoridades durante este tipo de emergencias.
En Monterrey, Nuevo León, un hombre identificado como Fernando “U”, de 58 años, fue detenido luego de presuntamente incitar a sus dos perros a atacar a una mujer en calles del centro de la ciudad.
De acuerdo con autoridades municipales, los hechos ocurrieron en el cruce de Francisco I. Madero y Juan Álvarez, donde la víctima caminaba por la banqueta cuando el sujeto se le acercó, la amenazó sin motivo aparente y, después de que ella continuó su camino, la persiguió y ordenó a los animales que la atacaran.
Policías municipales acudieron tras un reporte al C4 y encontraron a uno de los perros mordiendo a la mujer en el tobillo, por lo que intervinieron para separarlo. El hombre fue puesto a disposición del Ministerio Público, mientras que los animales quedaron bajo resguardo de Salud y Bienestar Animal del municipio. El caso vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad de los dueños y el uso de animales como medio de agresión.
Una trabajadora que participa en la restauración de las puertas de la Catedral Metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción, en Oaxaca de Juárez, denunció el robo de su mochila al interior del templo, donde realizaba sus labores.
De acuerdo con su testimonio, el hecho ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana, cuando sus pertenencias se encontraban resguardadas en un cuarto de trabajo. Según las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia, un hombre permaneció varios minutos observando el lugar y aprovechó un descuido para ingresar y llevarse la mochila.
La afectada informó que, aunque también perdió objetos de valor, su principal preocupación es recuperar sus documentos personales, entre ellos su licencia de conducir, identificación oficial y tarjetas bancarias. Hasta el momento, el video completo no ha podido extraerse por un problema técnico en el sistema de vigilancia, pero ya fueron difundidas imágenes del presunto responsable para facilitar su identificación. Las autoridades exhortan a la ciudadanía a reportar cualquier información que contribuya al esclarecimiento del caso.
