La paradoja hídrica del Soconusco pone en alerta a diversos sectores: aunque Chiapas registra las mayores precipitaciones del país, el acuífero de la región Costa-Soconusco apenas dispone de 300 millones de metros cúbicos y muestra abatimiento progresivo en los pozos, alertó el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Costa de Chiapas.
Especialistas en sistema de riego explican que la aparente abundancia es engañosa. El deterioro ambiental en las montañas impide la recarga de los mantos freáticos: más del 50% de la cobertura forestal en la cuenca alta se perdió desde los años noventa. El agua de lluvia escurre al mar sin infiltrarse, arrastrando suelos fértiles y azolvando esteros y lagunas.
Víctor Manuel Alemán Vargas, ingeniero agrónomo y especialista en sistemas de riego.
“Aunque oficialmente el acuífero está en equilibrio, en la práctica los niveles de los pozos muestran un abatimiento progresivo. La reserva de agua subterránea es insuficiente para sostener nuevos proyectos de gran escala”.

La crisis ya golpea al campo: solo 10% de la superficie agrícola tiene riego; el 90% depende del temporal, quedando vulnerable a la variación climática. Si se instalan industrias de alta demanda hídrica, como lo sugieren los polos de desarrollo la región no tendría capacidad para abastecerlas.
“De instalarse industrias con alta demanda de agua, la región carecería de capacidad para abastecerlas. La prioridad debe ser preservar el recurso disponible para garantizar el consumo humano”.
De acuerdo a datos de la Conagua, el acuífero del Soconusco no supera los 300 millones de metros cúbicos.
La deforestación y el cambio de uso de suelo son causas centrales. Millones de metros cúbicos se pierden cada año al océano, comprometiendo el desarrollo agrícola, industrial y el abasto para futuras generaciones.
“Hacemos un llamado a los tres niveles de gobierno para un Plan Hídrico Integral: restaurar áreas de recarga, reforestar y captar aguas pluviales. Hay que reducir la dependencia del agua subterránea y garantizar la seguridad hídrica”.

La propuesta incluye infraestructura para almacenar agua superficial y conducirla a zonas agrícolas e industriales. Sin acción científica y coordinada, el Soconusco enfrenta un colapso hídrico silencioso que amenaza su futuro económico y alimentario.
