La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), realizaba la investigación de la muerte de un perro en un domicilio de San Antonio de la Cal, pues se presumía maltrato animal, sin embargo, en el proceso los agentes investigadores encontraron un yaguarundí en cautiverio.
Las acciones de investigación tuvieron una modificación, ya que el animal privado de su libertad es una especie de México que las leyes lo protegen.
Lo Fiscalía había intervenido ya que a través de redes sociales, se había denunciado que un perro se encontraba colgado, lo que generó la indagatoria respectiva.
Posteriormente, la Fiscalía señaló que intervino en un domicilio ubicado en el municipio de San Antonio de la Cal para atender un reporte de crueldad animal.
La actuación ministerial se inició tras recibir un reporte a través de redes sociales, en el cual se alertaba sobre un canino sin vida que colgaba de la azotea de una vivienda ubicada en la calle 13 de septiembre, en la colonia Ojo de Agua.
Al arribar al sitio, elementos adscritos al Sector Metropolitano de la Vicefiscalía de Valles Centrales verificaron que no había personas al interior del inmueble.
No obstante, tras establecer contacto telefónico, el propietario permitió el acceso a las autoridades para llevar a cabo las diligencias correspondientes.
En el lugar, el equipo multidisciplinario realizó el levantamiento del cuerpo de un perro raza pitbull.
De acuerdo con los primeros actos de investigación, los hechos habrían ocurrido el día previo cuando el animal, que se encontraba amarrado en un tercer piso, aparentemente sufrió un accidente y cayó de la azotea, quedando suspendido y perdiendo la vida por asfixia.
Por este caso, se abrió la carpeta de investigación 14690/FVCE/OAXACA/2026.
Durante la inspección en el mismo domicilio, el personal de la Fiscalía detectó una jaula en cuyo interior se encontraba un animal silvestre identificado como un yaguarundí, una especie de felino que se encuentra bajo protección especial.
Ante este hallazgo, la Fiscalía solicitó la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y, con el apoyo del Heroico Cuerpo de Bomberos, se logró el aseguramiento del ejemplar.
El yaguarundí fue puesto bajo resguardo de personal especializado para recibir atención veterinaria inmediata.
El objetivo de esta intervención es garantizar su bienestar y comenzar un proceso de evaluación para su posterior reinserción a la vida silvestre, o en su defecto, su cuidado permanente en un refugio especializado.
