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La apuesta de la UNESCO para transformar a México: educación, ciencia y cultura como respuesta a la desigualdad

La UNESCO presentó oficialmente su Estrategia País México 2026-2031, un plan que servirá como hoja de ruta durante los próximos cinco años para impulsar la educación, la ciencia, la cultura, la innovación tecnológica y la libertad de expresión en el país. Lo interesante es que no se trata solamente de un documento internacional, sino de una propuesta que busca aterrizar proyectos concretos en los estados y municipios de México.

La estrategia parte de un diagnóstico que revela desafíos importantes. Por ejemplo, en México todavía 9.4% de las niñas, niños y adolescentes entre 3 y 14 años no asisten a la escuela, una cifra que representa a millones de menores que siguen enfrentando barreras económicas, sociales o geográficas para acceder a la educación.

Además, la UNESCO recuerda que México es una potencia ambiental y cultural. El país alberga entre 10% y 12% de toda la biodiversidad del planeta, una cifra impresionante que convierte a México en uno de los países más biodiversos del mundo. Sin embargo, también enfrenta problemas cada vez más graves relacionados con el agua, la deforestación, el cambio climático y la conservación de ecosistemas estratégicos.

Otro dato que llama la atención es el peso de la cultura en la economía nacional. Según la UNESCO, el sector cultural y creativo genera más de 1.4 millones de empleos en México, lo que demuestra que la cultura no solamente es identidad y patrimonio, sino también una fuente importante de ingresos y desarrollo económico.

La estrategia se basa en cuatro grandes objetivos: garantizar una educación inclusiva y de calidad; promover la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible del agua; fortalecer sociedades más justas con libertad de expresión; y fomentar la innovación científica y tecnológica con un enfoque ético y de derechos humanos.

¿Y por qué esto debería importarle a Oaxaca? Porque la UNESCO señala que una de sus prioridades será trabajar con comunidades indígenas y afromexicanas, además de impulsar proyectos locales. Oaxaca es uno de los estados con mayor diversidad cultural y lingüística del país, con 16 pueblos indígenas reconocidos y una enorme riqueza patrimonial. Esto significa que podrían abrirse oportunidades para fortalecer la educación bilingüe, la preservación de lenguas originarias, el turismo cultural sostenible, la investigación científica comunitaria y la protección de sitios históricos y tradiciones locales.

Sin embargo, el verdadero reto será que estos proyectos no se concentren únicamente en las grandes ciudades o instituciones federales. La pregunta es si los beneficios llegarán realmente a las comunidades rurales, indígenas y marginadas que más los necesitan.