En Guadalajara se desplegó un operativo de limpieza que derivó en el retiro de 80 toneladas de basura, escombros y muebles, tras las lluvias registradas durante el fin de semana .
Estas acciones permitieron restablecer la circulación vial y mitigar riesgos mayores de inundación en las zonas intervenidas. Sin embargo, la autoridad municipal advierte que la infraestructura hidráulica y los esfuerzos de limpieza son insuficientes si no se cuenta con la colaboración de las y los ciudadanos.
En el vaso regulador El Dean, la Dirección de Obras Públicas concentró esfuerzos en este punto estratégico del sur de la ciudad, de donde se extrajeron 50 toneladas de residuos, entre los que destacaron basura orgánica, plásticos y muebles
que obstruían los canales de ingreso al vaso.
Tirar basura en las calles, o utilizar los cauces y la vía pública como depósitos de muebles viejos, se traduce directamente en inundaciones que ponen en riesgo el patrimonio y la vida de las familias tapatías.
