Este 10 de junio se conmemora en México el Día Nacional de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), una fecha que busca visibilizar la importancia de este sistema de comunicación y reconocer los derechos lingüísticos de las personas sordas en el país.
La celebración tiene su origen en el año 2005, cuando la Lengua de Señas Mexicana fue reconocida oficialmente como una lengua nacional, integrándose al patrimonio lingüístico de la nación junto con las lenguas indígenas y el español. Este reconocimiento representó un avance significativo en materia de inclusión, accesibilidad y respeto a la diversidad cultural y lingüística.
La Lengua de Señas Mexicana constituye el principal medio de comunicación de miles de personas sordas y cuenta con una estructura gramatical propia, distinta al español, lo que la convierte en una lengua completa e independiente.
Especialistas y organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos de las personas con discapacidad destacan que el reconocimiento legal de la LSM garantiza el derecho a la identidad lingüística de la comunidad sorda, además de promover el acceso a una educación bilingüe, servicios públicos accesibles y una mayor participación social.
A pesar de los avances logrados en las últimas décadas, activistas señalan que aún existen retos importantes para lograr una inclusión plena, entre ellos la ampliación de servicios de interpretación, la capacitación de servidores públicos y una mayor sensibilización de la sociedad sobre la importancia de la comunicación accesible.
En el marco de esta conmemoración, diversas instituciones educativas, organismos públicos y asociaciones civiles realizan actividades de difusión, talleres y conferencias para fomentar el aprendizaje y reconocimiento de la Lengua de Señas Mexicana como una herramienta fundamental para construir una sociedad más incluyente y respetuosa de los derechos humanos.
