Una disputa por adeudos financieros impactó este martes la operación del sistema de transporte Va y Ven. Empresas concesionarias informaron que, ante la falta de pago de recursos operativos por parte de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY), se vieron obligadas a reducir la circulación de unidades, operando aproximadamente con el 50 por ciento de su flota disponible.
Los concesionarios señalaron que enfrentan dificultades para cubrir gastos esenciales como combustible, mantenimiento, refacciones, nómina y seguros, situación que atribuyen a pagos pendientes que, aseguran, superan los 180 millones de pesos. Indicaron que la reducción de unidades busca mantener en circulación únicamente vehículos que puedan operar en condiciones seguras.
Por su parte, la ATY aseguró que el servicio continúa funcionando y que este día opera el 71 por ciento de las unidades programadas, equivalente a siete de cada diez autobuses. La dependencia afirmó que ninguna ruta ha sido suspendida, aunque reconoció que algunas presentan una reducción temporal de unidades, lo que podría generar mayores tiempos de espera para los usuarios.
Entre las rutas afectadas se encuentran Mérida-Cholul, Copó-La Isla, Gran Plaza-Montes de Amé, Circuito Poniente, Circuito Metropolitano Interior y Exterior, así como diversas rutas que conectan con Las Américas y Ciudad Caucel.
La Agencia de Transporte informó que mantiene diálogo con las empresas concesionarias para restablecer la operación total de la flota a la brevedad, mientras que los transportistas hicieron un llamado al Gobierno del Estado para regularizar los pagos y evitar mayores afectaciones a la movilidad de miles de usuarios en Yucatán.
