La suspensión de clases por la inauguración de la justa mundialista ya se extendió a varias entidades del país. Además de la Ciudad de México, los gobiernos del Estado de México, Jalisco, Campeche, Veracruz, Durango y Querétaro anunciaron que el próximo 11 de junio no habrá actividades escolares, mientras que Tlaxcala aplicará una jornada reducida. Las autoridades argumentaron que la medida busca facilitar la movilidad y permitir que la población siga el arranque del torneo.
La decisión se suma al decreto emitido por el Gobierno Federal para la capital del país, donde también se implementará trabajo a distancia en oficinas públicas y se exhortó al sector privado a adoptar esquemas similares. Aunque algunos estados mantienen sin cambios su calendario escolar.
Comunidades indígenas de la Meseta Purépecha realizaron una jornada de protestas y bloqueos para exigir mayores condiciones de seguridad ante el aumento de la violencia en la región. Habitantes y autoridades comunales denunciaron la presencia de grupos criminales, así como casos recientes de homicidios, secuestros, extorsiones y desapariciones que mantienen en alerta a las comunidades originarias. Las movilizaciones incluyeron cierres carreteros y concentraciones en distintos puntos del estado para demandar una respuesta más efectiva de las autoridades.
Los manifestantes señalaron que la inseguridad se ha agravado en varias comunidades indígenas de Michoacán donde desde hace semanas se han registrado protestas por la falta de resultados en materia de seguridad. Entre las demandas se encuentran la instalación de bases permanentes de operación policial y militar, mayor vigilancia en carreteras y acciones concretas para frenar la presencia de grupos delictivos que operan en la zona.
La empresa Gas y Petroquímica de Occidente informó que este martes se registró un nuevo bloqueo en los accesos a la planta de fertilizantes que se construye en Topolobampo, Sinaloa, situación que impidió el ingreso de trabajadores, contratistas, proveedores y personal operativo. La compañía señaló que la protesta afecta las actividades del proyecto y repercute en miles de personas que participan directa e indirectamente en la obra.
El conflicto en torno a la planta de amoniaco se ha intensificado en los últimos días. Organizaciones ambientalistas, pescadores y comunidades indígenas agrupadas en el colectivo ¡Aquí No! mantienen su rechazo al proyecto al considerar que representa riesgos para la bahía de Ohuira y su actividad pesquera, mientras que la empresa sostiene que cuenta con las autorizaciones legales correspondientes y que ha cumplido con los procesos regulatorios ordenados por las autoridades y los tribunales.
