Mérida, Yucatán, a 4 de junio de 2026.- Cada día, personas que enfrentan accidentes, cirugías, tratamientos contra el cáncer o complicaciones médicas dependen de una transfusión sanguínea para seguir viviendo. Sin embargo, la disponibilidad de sangre continúa siendo un desafío, especialmente cuando la mayoría de las donaciones se realizan únicamente en situaciones de emergencia.
Ante esta realidad, la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y el Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea hicieron un llamado a fortalecer la cultura de la donación voluntaria y altruista de sangre, una acción sencilla que puede representar una segunda oportunidad para quienes más lo necesitan.
Durante una jornada de donación realizada en la Facultad de Medicina de la UADY, el director de esa dependencia universitaria, Dr. Russell Arcila Novelo, destacó que donar sangre es uno de los actos de solidaridad más importantes que una persona puede realizar.
“Lo que estamos dando es literalmente vida. Hay personas que requieren este apoyo y para ellas una unidad de sangre puede significar la diferencia entre vivir o no vivir”, expresó.
Además del beneficio que representa para los pacientes, explicó que la donación permite conocer el estado general de salud de quien dona, ya que previamente se realizan estudios y valoraciones médicas para garantizar la seguridad del proceso.
Asimismo, señaló que el organismo recupera rápidamente las células sanguíneas donadas gracias al trabajo de la médula ósea, por lo que la donación también incentiva el cuidado de la salud y la adopción de estilos de vida saludables.
Por su parte, la jefa del Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea, Q.F.B. Catalina Guadalupe Meza Ayala, informó que actualmente la donación altruista representa apenas el 4% del total de las donaciones registradas en Yucatán.
Explicó que la mayoría de las personas acude a donar únicamente cuando un familiar o ser querido enfrenta una situación médica, por lo que resulta fundamental generar conciencia sobre la importancia de donar de manera voluntaria y permanente.
“Muchas veces el principal obstáculo es el desconocimiento. Queremos que la población sepa que donar sangre es seguro, rápido y que cualquier persona puede convertirse en un héroe para alguien que ni siquiera conoce”, señaló.
La especialista recordó que el procedimiento dura aproximadamente cinco minutos y consiste en la extracción de 450 mililitros de sangre, una cantidad que el cuerpo recupera de manera natural en poco tiempo.
Para donar, se recomienda acudir con al menos cuatro horas de ayuno, mantenerse bien hidratado y consumir alimentos ligeros después del procedimiento.
Asimismo, destacó que personas con enfermedades crónicas controladas, como hipertensión o diabetes, pueden ser candidatas a donar, siempre que cumplan con los criterios médicos establecidos.
Finalmente, ambas autoridades coincidieron en que fortalecer la donación voluntaria de sangre es una responsabilidad compartida que puede salvar miles de vidas cada año.
Porque detrás de cada unidad de sangre existe una historia, una familia y una persona esperando una oportunidad para seguir adelante. Y a veces, esa oportunidad comienza con apenas cinco minutos de nuestro tiempo.
