A más de una semana de la turbonada que golpeó a San Francisco Ixhuatán, en la región del Istmo de Tehuantepec, al menos 119 viviendas continúan sin techo y otras 162 presentan daños parciales en sus techumbres, de acuerdo con el balance más reciente de las autoridades. Aunque el servicio de energía eléctrica ha sido restablecido casi en su totalidad, las labores de recuperación aún no concluyen.
El fenómeno meteorológico, registrado el pasado 25 de mayo, provocó severas afectaciones en la población debido a los fuertes vientos y lluvias que derribaron árboles, postes de energía eléctrica y desprendieron techos de decenas de viviendas en distintos puntos del municipio.
Los trabajos de atención se han concentrado en la remoción de árboles caídos, la rehabilitación de servicios básicos y la evaluación de daños en las viviendas afectadas. Según los reportes oficiales, el suministro eléctrico opera ya en aproximadamente 95 por ciento del municipio, mientras continúan las acciones para atender a las familias damnificadas.
A más de una semana del desastre, habitantes de la comunidad siguen enfrentando las consecuencias de la turbonada, particularmente quienes perdieron por completo las techumbres de sus viviendas y esperan apoyos para avanzar en la reconstrucción de sus hogares.
