El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) y la comunidad de San Matías el Grande, denunció que persiste la contaminación del agua por la falta de atención a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a través de la planta de Los Azufres.
En conferencia de prensa, representantes del CSIM y la comunidad otomí, expusieron los daños severos al medio ambiente y a la salud pública, pues las pruebas hechas recientemente, revelan alta incidencia de insuficiencia renal en menores por la generación de energía geotérmica.
Igualmente, acusaron a la CFE de incumplir las normas ambientales al mantener presas de enfriamiento sin protección adecuada, lo que genera, fluidos tóxicos vertidos en los mantos acuíferos de los que consumen los habitantes del oriente michoacano.
Por ello, exigieron a las autoridades, soluciones inmediatas, pues ante la falta de respuestas, se planean movilizaciones permanente de las instalaciones geotermoeléctricas y edificios de los gobiernos estatal y federal.
