Momentos de tensión se vivieron a bordo de un vuelo de United Airlines que cubría la ruta entre Chicago y Minneapolis, luego de que un pasajero intentara ingresar por la fuerza a la cabina de los pilotos.
De acuerdo con reportes oficiales, el comportamiento del hombre comenzó antes del despegue, cuando ignoró las indicaciones de la tripulación y se levantó repetidamente de su asiento. Incluso fue necesario solicitar apoyo de un pasajero que hablara ruso para comunicarse con él.
Ya en el aire, la situación escaló cuando el individuo avanzó hacia la parte delantera del avión con la intención de acercarse a la cabina. La rápida intervención de sobrecargos y varios agentes de la ley que viajaban como pasajeros permitió controlarlo y mantenerlo bajo vigilancia durante el resto del trayecto.
Ante el incidente, el piloto decidió desviar el vuelo y realizar un aterrizaje de emergencia en Madison, Wisconsin. La aeronave, con 147 pasajeros y seis tripulantes a bordo, aterrizó sin contratiempos y sin personas lesionadas.
Al llegar a tierra, el hombre fue detenido por autoridades locales y quedó bajo investigación federal. La Administración Federal de Aviación abrió una indagatoria sobre el caso, que se suma a los cientos de incidentes protagonizados por pasajeros indisciplinados registrados este año en Estados Unidos.