Skip to content

Inteligencia artificial, democracia y humanidad

A lo largo de su conferencia, Magro Mazo insistió en que la inteligencia artificial no puede entenderse como una herramienta neutral, sino como una infraestructura política, económica, social y cultural que ya está moldeando la vida cotidiana.

“No es una herramienta pedagógica, sino una infraestructura comercial”, afirmó.

El académico recordó que detrás de estas tecnologías existen modelos de negocio, concentración de poder, sesgos algorítmicos, explotación laboral y extracción de recursos naturales que deben formar parte de la conversación educativa.

Pese a ello, aclaró que no se trata de rechazar la tecnología, sino de discutir colectivamente cómo utilizarla desde principios democráticos y educativos.

También destacó que las y los jóvenes suelen tener más conciencia crítica sobre el entorno digital de la que muchas personas adultas les atribuyen, aunque reconoció que las plataformas y redes sociales actuales están diseñadas para capturar permanentemente la atención.

Hacia el cierre de su participación, Magro Mazo sostuvo que la educación debe recuperar su dimensión más humana frente al avance tecnológico. Pensamiento crítico, empatía, diálogo, vínculos, imaginación y reflexión deben convertirse en el centro del aprendizaje.

“Necesitamos más humanidades y menos visión instrumental de la educación”, concluyó.

Tags: