Este 1 de junio se conmemora el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, una de las figuras más emblemáticas y fascinantes de la historia del cine y la cultura popular. A cien años de su llegada al mundo, su legado continúa vigente como símbolo de glamour, belleza y talento.
Nacida como Norma Jeane Mortenson en Los Ángeles, California, en 1926, Marilyn tuvo una infancia marcada por las dificultades y la inestabilidad familiar. Sin embargo, su destino cambiaría cuando comenzó a trabajar como modelo a finales de la década de los cuarenta.
Su carisma frente a las cámaras la llevó rápidamente a Hollywood, donde adoptó el nombre artístico de Marilyn Monroe y comenzó una carrera que la convertiría en una leyenda.
Durante los años cincuenta protagonizó exitosas películas como Los caballeros las prefieren rubias, La comezón del séptimo año y Una Eva y dos Adanes, demostrando que detrás de su imagen de rubia seductora existía una actriz con gran presencia escénica y talento para la comedia.
Uno de los momentos más recordados de su carrera ocurrió precisamente en La comezón del séptimo año, cuando el famoso vestido blanco que llevaba se elevó sobre una rejilla del metro de Nueva York. Esa escena se convirtió en una de las imágenes más icónicas de la historia del cine y consolidó a Marilyn como un símbolo universal de la cultura pop.
Otro episodio que quedó grabado en la memoria colectiva tuvo lugar el 19 de mayo de 1962, cuando apareció en una celebración en honor al presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy. Frente a miles de asistentes, interpretó su sensual versión de “Happy Birthday, Mr. President”, una actuación que sigue siendo objeto de análisis y fascinación más de seis décadas después.
Sin embargo, detrás de los reflectores, Marilyn enfrentó problemas personales, emocionales y profesionales. Apenas unos meses después de aquella histórica presentación, el 4 de agosto de 1962, fue encontrada sin vida en su residencia de Los Ángeles. Tenía solo 36 años. Su muerte, catalogada oficialmente como una sobredosis, continúa rodeada de interrogantes y teorías que han alimentado el mito en torno a su figura.
A cien años de su nacimiento, Marilyn Monroe sigue siendo mucho más que una estrella de cine. Su imagen, su historia y su influencia permanecen vivas, recordándonos por qué continúa siendo una de las celebridades más admiradas y reconocidas de todos los tiempos.
