En México, el 34.2% de las y los bebés menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva, de acuerdo con datos de encuestas nacionales de salud y organismos internacionales especializados en salud maternoinfantil.
La cifra ubica al país entre las prevalencias más bajas de América Latina en este indicador, utilizado para medir la alimentación exclusiva con leche materna durante los primeros seis meses de vida.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que durante este periodo las y los bebés reciban únicamente leche materna, sin incluir agua, fórmulas, infusiones u otros alimentos, salvo indicación médica.
Datos oficiales indican que la lactancia materna exclusiva en México ha mostrado un incremento en comparación con registros de años anteriores. En 2012, la prevalencia nacional se ubicaba alrededor del 14%, mientras que las mediciones más recientes reportan niveles superiores al 30%.
Especialistas señalan que diversos factores pueden influir en la continuidad de la lactancia materna, entre ellos condiciones laborales, acceso a servicios de salud, orientación médica, prácticas hospitalarias y contextos sociales y familiares.
La lactancia materna forma parte de las estrategias internacionales de salud pública relacionadas con nutrición infantil, prevención de enfermedades y desarrollo temprano.
En México, instituciones de salud públicas y organismos nacionales e internacionales mantienen programas de promoción y acompañamiento relacionados con la lactancia materna, incluyendo campañas informativas, capacitación médica, bancos de leche humana y espacios de lactancia en centros de trabajo y hospitales.