El gobierno de Rusia emitió una advertencia dirigida a extranjeros y personal diplomático para que abandonen Kiev, Ucrania, ante la inminente intensificación de ataques militares contra la capital.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, informó a su homólogo estadounidense sobre la intención de realizar bombardeos adicionales, asegurando que se trata de una respuesta a presuntos ataques ucranianos contra población civil en territorio ruso. Moscú señaló que sus fuerzas realizarán ataques contra objetivos vinculados a las fuerzas armadas ucranianas y centros de toma de decisiones en Kiev.
En un comunicado previo, el Ministerio de Exteriores ruso ya había recomendado evacuar la ciudad de manera inmediata, mientras aumentan las tensiones entre ambos países tras recientes ofensivas con drones y misiles que han dejado muertos, heridos y daños en infraestructura en la capital ucraniana.
La escalada ocurre en medio de acusaciones cruzadas entre Moscú y Kiev, luego de ataques recientes en regiones ocupadas y respuestas ordenadas por el presidente Vladimir Putin.
La advertencia rusa ha generado reacciones internacionales, incluyendo condenas de países europeos y llamados en la ONU para proteger las sedes diplomáticas en la zona de conflicto.
